De las lonas a las velarias, otra evolución de la ingeniería

arquitectura ligera,
10 Noviembre 2023 Alina Velázquez
[Central Interactiva]

Las primeras velarias surgieron gracias a la ingeniería alemana en la década de los 60’s, pero al ser de materiales como lona, se rompían o infectaban con hongos. Ahora, los materiales han cambiado, y se ha tenido avances con ayuda de la tecnología y de la arquitectura. 

Las velarias actuales son ligeras, y se han convertido en una opción óptima para la protección solar o incluso para dar un toque moderno a una construcción.

Para explicar su funcionamiento y orientar sobre errores a evitar, Expo CIHAC presentó una ponencia sobre las velarias con el Arquitecto emanado de la UNAM, Gerardo Fernández, Maestro en arquitectura de estructuras ligeras.

Para sustituir a la lona, dijo, han surgido opciones como la membrana arquitectónica, un material tan delgado que no se mide por espesor, sino por gramaje por metro cuadrado, pero debido a que está basada en un componente en extremo ligero, uno de los principales factores que pueden afectar a esta velaria es el viento.

El Arquitecto hizo énfasis en que todos los elementos que componen a las velarias son importantes y si se quiere evitar el efecto del viento, se deben tener soportes bien definidos.

En primer lugar mencionó las zapatas, que sirven como lastre, para lo que aconsejó elegir unas de mucho volumen para tolerar la fuerza del viento sobre la membrana, aunque también dijo, se pueden sustituir usando el edificio como lastre.

Después está el elemento que conecta las zapatas con la estructura metálica, se llaman anclajes y normalmente son metálicos, siendo el mejor material el acero, porque tiene mucha mayor capacidad de deformación sin que sea afectado.  

Un error muy común, de acuerdo al especialista es que las concentraciones de fuerzas se pongan en la membrana y no en elementos metálicos, los cuales explicó, hacen que las cargas sean uniformes sobre la membrana.

“Una membrana que falla es porque no hay esta transformación entre las fuerzas de la parte de soporte o de la parte del lastre con la membrana misma. Y ese es un error muy común que cometen algunas personas que fabrican”, señaló.

La elección de la membrana también es importante, ya que debe buscarse material de la mejor calidad para que los soportes no sean en vano, sugirió. 

“(La membrana) básicamente tiene tres elementos: el recubrimiento, que es la parte que va a proteger el material; la parte que es el tejido, la parte que le va a dar resistencia; y la parte del vinil, que es la parte que va a proteger el tejido. Tienen que ser estos tres elementos, si no, no es membrana”, detalló.

El experto mencionó que, la parte de ingeniería es primordial en las velarias, ya que un fallo en el cálculo o la geometría podría provocar un error irreparable.

Lo más importante es revisar las curvas de nivel, ya que si estas están mal definidas suelen aparecer protuberancias que son imposibles de arreglar, por lo que la velaria se tendría que demoler y volver a hacerla, advirtió. 

“Cuando digo curvas de nivel me refiero a desalojos, o sea, en estas cubiertas lo primero que se tiene que revisar es que el agua desaloje, si no es un proyecto que está condenado no al fracaso, al colapso y enfatizo: colapso”, alertó.

Dejando atrás el lado técnico, una de las principales ventajas de las velarias es la protección solar que brindan. Por esto, Australia, uno de los principales afectados por cáncer de piel debido al agujero en la capa de ozono, es el mayor innovador en estas.

También se pueden usar en lugares estratégicos para no tener que recurrir al aire acondicionado en edificios y ahorrar energía eléctrica, por lo que también ayudan al medio ambiente.

Aunado a ello, las velarias pueden usarse también para cambiar completamente la apariencia de un edificio aunque no cumplan un propósito de protección solar, ya que son elementos versátiles y sofisticados, ámbito en el que interviene también la arquitectura.  

 

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