Voces de la Industria: Alejandro Arredondo y la reconstrucción digital de Notre Dame

Voces de la industria alejandro arredondo
29 Abril 2026

Tecnología y patrimonio se unen para transformar la restauración histórica

Cuando el fuego consumió parte de Notre Dame, el reto no fue solo reconstruir una catedral: fue devolverle vida a un símbolo de más de ocho siglos con las herramientas del presente. 

La restauración de monumentos históricos atraviesa una nueva etapa, donde la memoria, la precisión digital y la tecnología trabajan juntas para proteger aquello que parecía imposible de recuperar. En esta edición de Voces de la Industria, conversamos con Alejandro Arredondo, el arquitecto mexicano que llevó su visión técnica hasta París y se convirtió en parte de uno de los proyectos de restauración más importantes del mundo contemporáneo.

A través de esta conversación, nos comparte cómo inició su camino en la arquitectura digital, qué significó integrarse al equipo de Notre Dame y por qué la tecnología hoy puede convertirse en una aliada clave para preservar la historia.

V.I.: Para nuestros lectores, nos gustaría conocer cómo surgió tu interés por la aplicación de modelos digitales en la arquitectura y de qué manera llegaste a formar parte del proyecto de reconstrucción de Notre Dame.

A.A.: Fue un proceso de más de 10 años. Comencé a trabajar con modelos digitales desde 2013, durante mis estudios, y a lo largo de ese tiempo hubo algo que me marcó profundamente: mis profesores hablaban de cómo las tendencias del mercado apuntaban hacia las nuevas tecnologías y de cómo esta nueva era transformaría la manera en que construimos. Eso me hizo clic y pensé: “Quizá este es el camino; puede ser una gran oportunidad”.

 

Cabe mencionar que, en la carrera de arquitectura, uno se da cuenta de que tiene que desarrollar su propio valor agregado; es decir, cuál es la diferencia que tienes respecto a los demás, no sólo dentro de tu generación, sino a nivel nacional e internacional. 

 

Empecé en 2013 y, poco a poco, tuve la oportunidad de contribuir en 2015 con unos primeros edificios de obra pública. Ahí vi cómo los modelos digitales podían aportar a la construcción: el hecho de poner a todos los equipos en el mismo canal, que todos supieran qué se iba a construir, cómo iba a quedar y de qué forma. Me di cuenta de cómo ayudaba a que todo el mundo estuviera más consciente de lo que estaba haciendo.

V.I.: ¿Cómo llegas al siguiente paso: participar en el proceso de reconstrucción?

Sin embargo, su trayectoria tomó un giro inesperado al llegar a Francia. El proceso de validación de su título representó un obstáculo que lo llevó a replantear su rumbo profesional.

A.A.: Me di cuenta de que mi diploma no tenía la misma equivalencia en Francia y no podía construir… o pasaba dos años más de mi vida dedicándome a los estudios o buscaba esta parte de entrar a la producción.

Esa decisión marcó el inicio de su incursión en el campo de la restauración. 

A.A.: En lugar de construir, pues buscas lo que ya está construido, y son los monumentos históricos. 

Así llegó al equipo de Art Graphique et Patrimoine, donde comenzó a trabajar con modelos digitales aplicados al patrimonio cultural.

V.I.: ¿Qué consideras que representa la digitalización o estos modelos digitales para el futuro de los monumentos históricos?

A.A.: Yo creo que va a ser el nuevo estándar. Hay muchos factores y lo hemos visto en otros sectores; por ejemplo, en las finanzas. Antes uno estaba acostumbrado a tener billetes y monedas, pero ahora todo es digital, todo entró a la era digital.

 

En los sectores informáticos vemos cómo todo va evolucionando; lo normal va cambiando, sobre todo en estas generaciones. Con la construcción pasa un poco lo mismo: se ha quedado un tanto atrás o le ha costado bastante esfuerzo entrar en la era digital, pero sigo creyendo que va en esa dirección.

V.I.: ¿Cómo consideras que han cambiado estas herramientas la forma en que entendemos, restauramos y gestionamos el patrimonio cultural?

Uno de los principales retos en la gestión del patrimonio es la falta de información estructural. 

A.A.: Hay muchos clientes que nos llegan… diciendo: ¿saben qué? Pues yo no tengo planos de mi edificio, no tengo información, no tengo una base de datos.

Aquí es donde los modelos digitales cobran relevancia. 

A.A.: Podemos escanearlo, podemos sacar los planos, las maquetas necesarias para llevar a cabo una gestión más fluida. 

Más allá de la representación visual, estos modelos se convierten en sistemas vivos de información.

A.A.: Como ya tenemos una base de datos fiel a la realidad, pues podemos seguir insertando y nutriendo esta base de datos. 

Este enfoque transforma la restauración en un proceso continuo, donde el mantenimiento y la gestión se vuelven más eficientes con el tiempo.

V.I.: ¿Consideras que toda esta digitalización puede sustituir la manera en que restauramos o más bien llega para complementarla?

A.A.: Yo creo que estas herramientas llegan para complementar los procesos de construcción, no necesariamente para reemplazarlos. Es cierto que no todos los equipos las consideran indispensables, porque cada proyecto tiene necesidades distintas; sin embargo, su valor se vuelve evidente en aspectos como el mantenimiento y la gestión del edificio.

 

Por ejemplo, permiten conocer con precisión cuántas ventanas tiene un inmueble, qué tipo de aislamiento requiere la cubierta, cada cuánto debe realizarse el mantenimiento, qué tipo de intervención necesita o cuáles son los equipos instalados para clima, calefacción e instalaciones.

 

Al final, son herramientas que ayudan tanto a los clientes como a los equipos involucrados a tomar decisiones más claras, eficientes y conscientes.

V.I.: ¿Qué otros retos crees que tendríamos que afrontar al implementar estos modelos digitales en estructuras históricas?

El avance de la digitalización enfrenta obstáculos claros. Uno de los principales es la falta de estandarización. 

A.A.: Uno de los retos es que uno entiende de una manera y el otro de otra… entonces cuesta tiempo, cuesta esfuerzo poner a todos en la misma página.

Para Arredondo, la solución pasa por la regulación. 

A.A.: Una autoridad que explique las buenas prácticas permitiría establecer criterios comunes y facilitar la colaboración entre equipos.

 

Otro desafío es la adopción tecnológica en equipos que no están acostumbrados. 

 

A.A.: Les hablas ya de usar un computador a veces y se sacan un poquito de onda.

 

Especialmente en equipos con métodos tradicionales de trabajo. Sin embargo, destaca la importancia del acompañamiento: 

 

A.A.: Poco a poco acompañarlos, ofrecerles y explicarles.

V.I.: ¿Estos modelos digitales pueden ayudar a prever riesgos estructurales o mejorar la conservación?

A.A.: Sí, nos pueden ayudar en la conservación y en la comprensión del edificio. El hecho de poder decir: ‘vamos a hablar de tal obra, en tal escalera, en tal muro o en tal habitación’, cuando tenemos un modelo digital, permite que todos hablemos el mismo idioma. Y eso es una ventaja.

 

Lo vimos en el caso de Notre Dame: durante el incendio, la alarma se activó en el momento correcto, pero hubo un error humano. El personal fue a otro lugar creyendo que ahí estaba el origen del incendio, cuando en realidad no era así.

 

Por eso, con una maqueta 3D, la dirección que me gustaría tomar es integrar estos modelos digitales a los equipos de seguridad contra incendios, a la gestión de equipos y a toda esta base de datos.

V.I.: ¿Cómo lograste equilibrar la parte técnica, artística, histórica y tecnológica en este tipo de proyectos?

A.A.: Fue toda una experiencia, porque en el caso de Notre Dame, por ejemplo, estamos hablando de una catedral gótica con más de 850 años. Lo interesante de esta aportación fue aprovechar las tecnologías del siglo XXI y hacer ese enlace entre lo tradicional y la digitalización.

 

No es que estén peleadas; al contrario, pueden complementarse y ayudar a construir mejor.

V.I.: ¿Cómo consideras que se pueden trasladar estas experiencias a México y América Latina?

A.A.: Sí, en México, y también en América Latina, tenemos la suerte de contar con muchos edificios y monumentos que hay que conservar. Mantenerlos cuesta, pero un eje que veo es que, en el momento en que tengamos estos modelos digitales, podremos optimizar esos costos y hacer que las facturas, de cierta manera, se reduzcan para conservar nuestro patrimonio.

 

México tiene mucha suerte de contar no sólo con pirámides prehispánicas, sino también con toda la parte del virreinato, con mucha variedad e incluso con edificios modernos. Tenemos la suerte de tenerlos aquí, en nuestro país, y hay que conservarlos; hay que sentirnos orgullosos de nuestra historia.

V.I.: ¿Cómo visualizas estas aplicaciones en los próximos años?

A.A.: Yo creo que se va a democratizar; es decir, más gente va a adoptar estas tecnologías y habrá más usuarios que las van a pedir al ver las ventajas que traen.

 

En 5 o 10 años, seguramente las herramientas también habrán evolucionado: tal vez serán más ligeras, más accesibles o tendrán ciertos cambios. Pero, por ahora, todo indica que vamos en la dirección adecuada.

V.I.: ¿Qué mensaje le darías a los tomadores de decisiones de la industria?

A.A.: Si toman decisiones, es importante estar bien acompañados, apoyarse en sus equipos y escuchar cuáles son las necesidades reales y qué es lo esencial. Eso les puede ayudar a tomar una mejor decisión.

Sobre Alejandro Arredondo

Es un arquitecto mexicano originario de Coacalco, Estado de México, egresado de PrepaTec y del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, donde se graduó en 2015. Su interés por la arquitectura nació desde la infancia, al observar las obras que construía su padre y al desarrollar una cercanía natural con los espacios, los materiales y el ambiente de obra. En 2017 se mudó a París, donde comenzó a orientar su carrera hacia la conservación de monumentos históricos, hasta integrarse en 2019 a Art Graphique et Patrimoine, una agencia especializada en patrimonio arquitectónico.

Su trayectoria dio un giro decisivo tras el incendio de Notre Dame en abril de 2019, cuando fue asignado al equipo encargado de desarrollar la maqueta digital BIM de la catedral. 

Arredondo coordinó el procesamiento de datos obtenidos con escáneres 3D, drones y nubes de puntos para apoyar la reconstrucción de muros, pilares, bóvedas, arcos y cubiertas. Fue el único arquitecto latinoamericano que participó en la restauración de Notre Dame, proyecto que marcó su carrera y lo posicionó como un especialista en modelado digital aplicado a monumentos históricos. Desde 2022 también es profesor en la Universidad de la Sorbona, donde imparte clases de modelado digital especializado en patrimonio.

Referencias

Torres, J. L. (2024, 18 dicembre). El arquitecto mexicano que ayudó a reconstruir Notre Dame. CONECTA - Tecnológico de Monterrey. https://conecta.tec.mx/es/noticias/estado-de-mexico/sociedad/el-arquitecto-mexicano-que-ayudo-reconstruir-notre-dame

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