Invertir en sustentabilidad para hacer redituable el negocio inmobiliario

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10 Agosto 2020 Veronica Cervantes / Grupo Expansion

El reto será cómo gestionar la centralización de las ciudades para que sean más sustentables y, a la vez, poder lograr mejor calidad de vida.

Con frecuencia nos preguntamos cómo serán las ciudades en el futuro: si todos los edificios serán inteligentes, si habrá sólo automóviles autónomos, si mejorarán los servicios, si tendremos más árboles, si la gente verdaderamente hará conciencia sobre el consumo de los recursos naturales y la energía.

Pero para que esos días lleguen, la industria de la construcción tiene un gran reto: es necesario “concientizarnos, educarnos y tratar de entender cómo actuar ante el futuro y cómo resolver e innovar”, señala Inés Martín del Campo, encargada de Supervisión Arquitectónica y Gestión Inmobiliaria del Grupo Arquitectoma.

Para ello, quienes están integrados en este sector deberán encontrar la manera de hacer redituable el negocio inmobiliario al invertir en el tema de la sustentabilidad.

Actualmente la sustentabilidad impacta al 40? la construcción, en cuanto a la energía que se produce en el inmueble.

Inés Martín del Campo explica que deben entender que lo que están haciendo en el gremio es invertir para dar un buen producto al usuario final, para que éste se mantenga contento y a la par, nos educamos todos en la parte sustentable, al ahorrar energía, agua y otros recursos para ganar todos y conseguir un negocio redondo.

En este sentido, los despachos de arquitectura están viendo cuáles son las áreas de oportunidad en el sector de la construcción: “Yo creo que son varias. Hay dos temas que hay que sumar, uno es entender todas estas nuevas tendencias y cómo vamos a integrar esta innovación”, destaca la arquitecta.

El otro es considerar todos estos conocimientos, proponer cómo habilitarlos y cómo hacer esa ingeniería de valor, pensando desde una perspectiva más creativa y repensando los espacios cómo podemos tener ahorros y soluciones, agrega.

Además de contar con elementos que ayuden en la eficiencia energética dentro de los edificios, las ciudades del futuro deberán presentar otro elemento: la centralización.

Una ciudad centralizada que contenga desde servicios básicos como escuelas, hospitales, centros comerciales, zonas de esparcimiento, así como áreas de trabajo, favorece que las personas prefieran caminar, utilizar un transporte más ecológico o al menos realizar traslados más rápidos, de modo que haya menos tránsito vehicular y se generan menos emisiones de carbono.

Así, crear una ciudad centralizada también es sustentable, y se pueden obtener más beneficios que se complementan para bien del ecosistema y de la convivencia social.

“Visualizo las ciudades centralizadas hacia lo que va la tendencia, para tratar de regresar la calidad de vida a la gente y que viva y trabaje cerca, que pueda ir a comer a su casa y pueda llegar en determinado tiempo y no esté todo el tiempo en el tráfico, justamente esto se logra a través de las ciudades centralizadas y verticales”, afirma Inés Martín del Campo.

Añade que el desafío será entender cómo vamos a efectuar la gestión de esta centralización y cómo vamos a hacer esta infraestructura en las ciudades del futuro.

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