Voces de la Industria: José Antonio Ares, arquitectura para ciudades más humanas

29 Mayo 2026

Innovación arquitectónica con sentido social, urbano y ambiental

Para esta nueva edición de Voces de la Industria, conversamos en exclusiva con el arquitecto José Antonio Ares, quien ha liderado equipos de diseño en proyectos de retail de lujo en California, desarrollos corporativos de gran altura en Manhattan, edificios históricos, complejos hoteleros, resorts e importantes infraestructuras aeroportuarias.

A partir de su trayectoria internacional, abordamos cómo la arquitectura contemporánea evoluciona entre innovación, sostenibilidad, tecnología y una creciente necesidad de responder al contexto social y urbano de cada lugar.

También hablamos sobre el equilibrio entre preservación histórica y diseño contemporáneo, el papel de la inteligencia artificial dentro de la arquitectura, el impacto de las ciudades centradas en las personas y la importancia de construir proyectos más sostenibles y específicos para cada sitio.

V.I.: ¿Qué parte del proceso creativo es la que más disfrutas: la conceptualización, el desarrollo técnico o la experiencia de ver el proyecto terminado?

J.A.A.: Es difícil elegir qué disfruto más. Quizás a mí me gustan mucho las fases iniciales, en las que ves un poco el potencial del proyecto.

 

Pero también disfruto esas etapas más avanzadas, en las que el proyecto ya deja de ser algo propio tuyo, propio del equipo de diseño, de los arquitectos, y pasa a ser algo compartido.

 

Una visión compartida con otros integrantes del grupo de diseño, ingenieros e incluso constructores. Entonces, de esas experiencias también se puede obtener mucha información que luego retroalimenta procesos creativos posteriores.

 

Nosotros, en Foster + Partners, no estamos especializados por fase de proyecto. Generalmente, el equipo que desarrolla el proyecto lo acompaña en sus diferentes fases. Para nosotros es un proceso que a veces es lineal, pero no necesariamente, porque existen muchas relaciones entre los diferentes aspectos.

V.I.: ¿Cómo encuentras el equilibrio entre la preservación del pasado y las necesidades contemporáneas?

J.A.A.: Primero, el equilibrio debe existir. Tenemos que poner en valor la parte del pasado. Hay arquitectura que no tiene valor simplemente por ser antigua. Hay que hacer un análisis muy riguroso del valor de esos edificios.

 

Obviamente, hay que establecer un diálogo con el pasado, un diálogo respetuoso, pero con expresiones y una vocación estética propias del momento. No se trata de replicar estilos históricos, sino de construir un lenguaje contemporáneo, siempre muy respetuoso.

 

Personalmente, tengo mucho interés en el estudio de la arquitectura histórica, en entender cómo esos edificios se diseñaron y cómo funciona su estructura. De ahí siempre he encontrado inspiración para desarrollar ideas nuevas.

V.I.: ¿Consideras que hoy existe una arquitectura contemporánea homologada o cada región mantiene diferencias importantes?

J.A.A.: Lo que pasa en el momento actual es que no hay un estilo único. Es un momento muy ecléctico y cada vez vamos hacia escenarios de mayor eclecticismo.

 

La arquitectura tiene que responder a los condicionantes del lugar; no es una fórmula única que tú aplicas. El objetivo de tener oficinas internacionales y equipos distribuidos es justamente entender qué está pasando en cada lugar y responder a ello.

 

Antes, las marcas podían replicar exactamente la misma experiencia en cualquier parte del mundo. Ahora eso está cambiando; las marcas buscan proporcionar experiencias únicas y específicas de cada lugar.

 

Un hotel en México no puede ser lo mismo que un hotel en Marruecos, aunque compartan similitudes. Ahí hay un campo de exploración muy interesante para la arquitectura contemporánea.

V.I.: ¿Cómo ha cambiado la visión de las marcas globales sobre la experiencia y el diseño arquitectónico?

J.A.A.: Las marcas buscan diferenciación y crear experiencias. En retail, por ejemplo, hoy prácticamente todo se puede comprar online, pero la experiencia que puedes tener en una tienda es diferente en cada lugar.

 

No vas solamente por el producto, sino por la experiencia de adquirirlo. Lo mismo sucede con las cadenas hoteleras; si una marca ofrece exactamente la misma experiencia en cualquier parte del mundo, pronto va a perder el interés del usuario.

 

En cambio, crear diferenciación y ser muy específicos en cada lugar es un modo de atraer nuevos clientes.

V.I.: ¿Qué papel desempeñan hoy las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial dentro de la arquitectura?

J.A.A.: El tema de la inteligencia artificial es una explosión increíble que está sucediendo y tiene aplicaciones muy interesantes, sobre todo en el análisis de grandes cantidades de información.

 

Para iniciar un proyecto, tener un análisis rápido de muchísima información es algo muy interesante; pero cuando hablamos de innovación, creo que todavía no ha llegado al punto de poder innovar por sí sola.

 

Yo creo que el nivel medio va a subir porque tenemos acceso a herramientas muy poderosas, pero llegar a destacar y hacer cosas realmente únicas todavía depende mucho de las personas.

 

La inteligencia artificial tiene muchísimo valor para analizar datos y anticiparse al usuario, pero también existen riesgos. Hay una parte de la actividad intelectual que se puede perder si dependemos demasiado de ella.

V.I.: ¿La arquitectura contemporánea está logrando responder realmente al cambio climático?

J.A.A.: Las cosas están cambiando; se está pensando más en edificios eficientes y en sostenibilidad, pero la sostenibilidad es un aspecto mucho más amplio. A veces, crear un edificio flexible es muy sostenible, aunque inicialmente requiera más recursos, porque ese edificio va a durar más y se va a adaptar mejor al cambio.

 

También es importante analizar primero qué se puede hacer con un edificio existente antes de asumir que debe demolerse y construirse otro nuevo.

 

Hoy se habla de una sostenibilidad más global y más referida a la persona. No son solamente números; es ser amable con el medio ambiente, pero también con las personas. Es un concepto relacionado con el bienestar y el wellness.

V.I.: ¿Qué aprendizajes internacionales podrían aplicarse para mejorar los proyectos en América Latina?

J.A.A.: Primero, también habría que preguntarse qué lecciones se pueden aprender aquí para aplicarlas fuera. América Latina y México, por sus condiciones climáticas, son lugares muy favorables para crear arquitectura sostenible.

 

En Europa se están desarrollando muchos estudios relacionados con la energía necesaria para construir edificios y cómo medir el carbono de las construcciones para hacerlas más eficientes.

 

Pero también hay que entender los condicionantes de cada país. En México, por ejemplo, el tema sísmico requiere estructuras más pesadas; entonces, entender el lugar y responder a esos parámetros es fundamental.

V.I.: ¿Cómo convergen arquitectura, arte y tecnología dentro de tu visión de diseño?

J.A.A.: Nosotros trabajamos mucho desde el diseño integrado; cada elemento del proyecto no solo satisface una necesidad, sino varias. Por ejemplo, convertir una necesidad estructural en una expresión estética. Construir más con menos elementos también es un modo muy eficiente y sostenible de construir.

 

Eso requiere mucha integración entre disciplinas. La solución no viene únicamente del arquitecto, sino de muchos especialistas trabajando juntos desde el principio.

 

En cuanto a la tecnología, las herramientas digitales son increíbles y ayudan muchísimo, pero seguimos haciendo muchas maquetas físicas porque somos seres físicos y nuestra relación con el entorno también lo es.

 

Puedes modelar en 3D, pero cuestiones como la escala o la luz son muy difíciles de simular completamente. Una maqueta física te da información que no puedes conseguir de otro modo.

V.I.: Desde tu perspectiva, ¿qué tendencias urbanas marcarán las próximas décadas?

J.A.A.: Lo más importante es poner a la persona en el centro y pensar en el impacto que la infraestructura tiene en la vida cotidiana. Por ejemplo, en México el transporte público sigue siendo una asignatura pendiente. También está el debate sobre la densidad urbana. Yo sinceramente creo que las ciudades más densas son más sostenibles.

 

Hay mucho que hacer para crear infraestructuras que faciliten el movimiento de las personas y el intercambio de ideas, generando espacios para el diálogo y la convivencia.

 

La ciudad histórica mediterránea o los centros históricos tradicionales son ejemplos urbanos muy interesantes porque generan espacios humanos y conectados.

V.I.: Finalmente, ¿cuál sería tu llamado a la acción para quienes hoy toman decisiones sobre el desarrollo de las ciudades?

J.A.A.: Poner a las personas en el centro. Buscar escenarios de win-win donde no solo se consideren factores económicos, sino muchos otros aspectos. También es importante rodearse de expertos y mantener una mente abierta. La solución no va a venir de una sola persona ni de una visión impositiva.

 

La innovación llega a través del diálogo, del contraste entre puntos de vista diferentes y de la integración entre disciplinas.

La conversación con José Antonio Ares deja ver una visión de la arquitectura profundamente ligada al contexto, a las personas y a la integración entre disciplinas. Para él, la sostenibilidad no se limita únicamente a indicadores técnicos o a la eficiencia energética, sino también a la capacidad de los espacios para adaptarse, generar bienestar y responder de manera inteligente a las necesidades de cada entorno.

En un momento en el que la inteligencia artificial, la digitalización y los nuevos modelos urbanos están transformando la industria, su postura es clara: la tecnología debe integrarse como herramienta, pero sin sustituir el pensamiento crítico, la colaboración multidisciplinaria y la experiencia física que siguen definiendo la arquitectura y las ciudades del futuro.

Compartir

Notas relacionadas

Megaproyectos 2026
La Ley de Hierro de Megaproyectos
Construcción en pausa
Nearshoring