El pasado 16 de julio de 2026 se llevó a cabo el Panel: Edificios inteligentes en la era de la inteligencia artificial, dentro del programa del Tech Day organizado por la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción Nacional (CMIC) Delegación Ciudad de México.
Para hablar del tema se convocó al Ing. Rimack de Manuel Quiñones Osorio, de KNX México; el Ing. Marco Antonio Noguez Sánchez, Coordinador Regional de Servicios Técnicos Centro-Sur de HOLCIM México; el Mtro. Gabriel Alejandro Ramos Martínez, especialista en tecnología BIM y docente en el Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción (ICIC Nacional); la Arq. Tania Díaz, directora de EXPO CIHAC; y como moderador, el Lic. Daniel Ochoa Hernández, Vicepresidente de Información y Desarrollo Tecnológico de CMIC, Delegación Ciudad de México.
El papel de los edificios inteligentes se ha transformado considerablemente con la incorporación de la inteligencia artificial. A partir de esta premisa, el licenciado Daniel Ochoa planteó a los ponentes una pregunta central: ¿cómo han experimentado esta evolución desde sus respectivos ámbitos profesionales?
Desde la perspectiva tecnológica, el ingeniero Rimack de Manuel explicó que un edificio inteligente debe ser capaz de ajustarse a las condiciones climáticas, atmosféricas y de ocupación. Se trata, señaló, de un organismo dinámico que responde a las necesidades de su entorno y de quienes lo habitan.
Con la llegada de la inteligencia artificial, estos inmuebles ya no se limitan a percibir determinadas condiciones y proporcionar confort. Ahora pueden integrar cibersistemas capaces de analizar variables, interpretar información y tomar decisiones más precisas para generar espacios adecuados para el desarrollo de las actividades humanas.
El especialista destacó que una adopción responsable de la IA también implica seleccionar plataformas tecnológicas que garanticen la funcionalidad y vigencia de un edificio durante, al menos, 50 años. Por ello, consideró indispensable realizar una investigación profunda antes de adquirir cualquier solución, con el propósito de asegurar su calidad, durabilidad y capacidad para responder a las necesidades de cada inversión inmobiliaria.
Desde la visión de Holcim, compañía especializada en la producción de cemento, concreto y otros materiales para la construcción, la inteligencia de un edificio comienza desde las etapas de diseño y ejecución, antes incluso de entrar en operación.
El ingeniero Marco Antonio Noguez Sánchez explicó que uno de los principales objetivos de la industria es construir mejor utilizando una menor cantidad de recursos. Este enfoque favorece la circularidad mediante materiales más resistentes, concretos autorreparables y soluciones que requieren menos mantenimiento.
En este proceso, la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta estratégica para optimizar operaciones y tomar decisiones con mayor rapidez y precisión.
Noguez Sánchez detalló que actualmente los concretos se desarrollan a partir de modelos estadísticos. La IA analiza esta información para determinar la composición más adecuada de un nuevo producto y anticipar su comportamiento.
Mientras anteriormente podían requerirse hasta diez pruebas para comprobar su desempeño, hoy es posible obtener resultados confiables con alrededor de tres ensayos.
Otra de sus aplicaciones consiste en analizar los bancos de agregados disponibles en distintas regiones del país, lo que permite aprovechar de mejor manera las materias primas locales y continuar desarrollando materiales innovadores, eficientes y de alta calidad.
Aunque la aplicación de la inteligencia artificial ya tiene un impacto evidente en las actividades cotidianas de la construcción, su integración también debe comenzar desde la formación académica de los futuros profesionales.
Gabriel Alejandro Ramos Martínez, docente del ICIC Nacional, compartió que esta tecnología ya se está incorporando en distintas asignaturas y planes de estudio. Su uso no se limita a consultas superficiales, sino que se extiende a procesos más complejos, como el desarrollo de modelos matemáticos, los cálculos estructurales, la revisión y comparación de documentos o la interacción de estas herramientas con los equipos de cómputo de los estudiantes.
El objetivo, explicó, es que los jóvenes comprendan el alcance de esta transformación y aprendan a utilizar la IA para ejecutar procesos más rápidos, ordenados y eficientes, sin sustituir el conocimiento técnico ni el criterio profesional.
Desde la experiencia de EXPO CIHAC, Tania Díaz, directora del encuentro, comentó que, a lo largo de sus 35 años de historia, el evento ha reunido conocimiento y experiencias de especialistas provenientes de distintas partes del mundo, quienes han compartido avances relacionados con el desarrollo de edificios inteligentes.
Aunque esta información se encuentra disponible para todos los profesionales interesados, destacó que las nuevas generaciones muestran una mayor apertura hacia la adopción de estas tecnologías, tanto en sus proyectos laborales como en su vida cotidiana.
Los nuevos usuarios, añadió, demandan espacios cada vez más personalizados, capaces de adaptarse a sus hábitos y necesidades. Ya no buscan únicamente confort, sino también diseños sostenibles, eficiencia energética, un menor impacto ambiental y certificaciones que respalden el desempeño responsable de los edificios.
Frente a la incertidumbre sobre una posible sustitución de empleos por la inteligencia artificial, los participantes coincidieron en que debe entenderse como una herramienta facilitadora y no como un reemplazo del talento humano.
Su capacidad para gestionar algunos de los principales consumos de un inmueble —como el agua, la iluminación, la seguridad y la energía eléctrica—, así como para automatizar actividades repetitivas, permite reducir cargas operativas y liberar tiempo para tareas de mayor valor.
En este contexto, los especialistas subrayaron la importancia de reconocer la creatividad humana como un elemento insustituible para concebir espacios vivos, funcionales y vibrantes al servicio de la sociedad.
También hicieron un llamado a fortalecer competencias como el pensamiento crítico, el análisis y la toma de decisiones, manteniendo siempre como prioridad el bienestar de las personas que habitarán estos espacios.
El panel concluyó con una sesión de preguntas en la que los estudiantes asistentes pudieron plantear sus inquietudes y ampliar su comprensión del tema a partir de la experiencia y las respuestas de los especialistas.