Cuando diseñar exige aprender todos los dÃas
La arquitectura en México se encuentra en un punto de inflexión, impulsado por la aceleración tecnológica, la creciente urgencia ambiental y un relevo generacional que exige replantear de manera estructural las prácticas tradicionales de diseño y construcción.
Bajo el contexto anterior, y con el propósito de profundizar en un tema de alta relevancia en la coyuntura actual (anticipar los escenarios que se perfilan y definir estrategias informadas para la toma de decisiones), tuvimos el privilegio de entrevistar, para Voces de la Industria, al arquitecto Juan Pablo Serrano Orozco, CEO y fundador de Serrano + WISHARC. En esta conversación, abre un espacio de reflexión sobre el rumbo de la edificación en el país, desde una mirada crítica, responsable y orientada al futuro.
Perteneciente a la cuarta generación de una familia de arquitectos, Serrano Orozco explicó que su trayectoria no estuvo determinada por privilegios automáticos, sino por un proceso formativo similar al de cualquier estudiante: “Yo me volví arquitecto en la universidad, igual que mis compañeros”, afirmó durante la conversación, subrayando que su vocación se construyó a partir del aprendizaje, la experiencia y la adaptación constante al cambio. Esta postura marca el tono de una visión profesional que privilegia la preparación continua por encima del linaje.
Arquitectura y cambio generacional: aprender a adaptarse
Durante la entrevista, el arquitecto reflexionó sobre cómo cada generación enfrenta retos distintos. En su caso, el avance de las herramientas digitales y, más recientemente, de la inteligencia artificial ha redefinido la manera de concebir los proyectos arquitectónicos. “Todos los días cambia el mundo”, señaló, enfatizando que la arquitectura ya no puede pensarse desde certezas permanentes, sino desde la capacidad de adaptación.
Desde su experiencia como docente universitario, Serrano Orozco explicó que esta visión también guía su labor académica.
Para él, la arquitectura es una disciplina viva que exige actualización constante: “La única certeza que tenemos es que todos los días va a cambiar, que todos los días tenemos que seguir aprendiendo y actualizando nuestro saber como arquitectos”, afirmó, reforzando la idea de que la formación no concluye en el aula, sino que acompaña toda la vida profesional.
Sustentabilidad: un cambio de mentalidad, no solo de normas
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la sustentabilidad. Serrano Orozco reconoció que, aunque el discurso ambiental se ha vuelto recurrente en la industria, su aplicación real aún es limitada. “Muchos arquitectos ni las conocen ni las siguen”, afirmó al referirse a las prácticas sustentables, señalando que el principal obstáculo no es la falta de regulación, sino el desconocimiento y la resistencia al cambio.
En este sentido, destacó que las nuevas generaciones han sido clave para impulsar una transformación cultural más profunda. Según explicó, los jóvenes arquitectos han crecido con una mayor conciencia sobre el reuso, el reciclaje y la reducción del consumo. Esta mentalidad, afirmó, está obligando a replantear la forma en que se diseñan y ejecutan los proyectos arquitectónicos en el país.
Además, subrayó la importancia de traducir el discurso ambiental en acciones medibles. “Todos, con su celular, pueden medir su huella de carbono; todos pueden ver cuánto están pagando de agua, de luz, de gas, y tratar de que todos esos recibos se vuelvan cero”, explicó.
Para Serrano Orozco, la medición cotidiana es un primer paso indispensable para avanzar hacia una arquitectura más consciente y responsable con el entorno.
Regulación, conocimiento y responsabilidad profesional
Al abordar los retos que impiden una adopción más amplia de prácticas sustentables, el arquitecto fue claro al señalar que el problema no radica en la ausencia de normas: “Las normas mexicanas están bien, están de buen nivel; el problema es que no existe la difusión ni la claridad para poder exigirlas”, afirmó.
Desde su perspectiva, cumplir con la normatividad no debería ser una imposición externa, sino el resultado natural de una convicción ética dentro del ejercicio profesional. No se logra únicamente por reglamentación, sino por un cambio de mentalidad que permita dimensionar retos como el crecimiento acelerado de las ciudades, el déficit de vivienda y el impacto ambiental asociado a la construcción.
Tecnología y aprendizaje continuo en la práctica arquitectónica
En relación con el acceso a nuevas tecnologías, Serrano Orozco explicó que, aunque en el pasado muchas innovaciones debían importarse, hoy los arquitectos cuentan con mayores oportunidades para conocer materiales y sistemas más eficientes.
En la entrevista destacó que estos espacios de intercambio profesional permiten actualizarse y mantenerse vigentes frente a un entorno en constante cambio. “Las expos son nuestra educación continua”, afirmó, al referirse a la importancia de buscar activamente nuevos conocimientos y soluciones tecnológicas.
No obstante, advirtió que el reto sigue siendo la adopción consciente de estas herramientas, más allá de su viabilidad comercial. Para él, la tecnología debe evaluarse por su impacto ambiental, social y urbano, y no únicamente por su costo o disponibilidad.
Un llamado a estudiantes y colegas de la arquitectura
Al dirigirse a estudiantes y jóvenes profesionistas, Serrano Orozco ofreció un mensaje directo: “Tienen que aprender todos los días, estar preparados para el cambio y luchar con pasión”. Desde su perspectiva, la arquitectura mexicana tiene el potencial de competir a nivel internacional, siempre que exista compromiso, actualización constante y una visión global del ejercicio profesional.
Finalmente, lanzó un llamado a sus colegas con mayor trayectoria para replantear prácticas que continúan generando impactos negativos en el medio ambiente:
“Tenemos que dejar de hacer proyectos que sigan provocando la quema de combustibles fósiles”, señaló, invitando a la industria a asumir una responsabilidad colectiva frente a los desafíos ambientales y urbanos actuales.
En definitiva, esta entrevista para Voces de la Industria confirma que el futuro de la arquitectura en México no depende únicamente de la técnica o la estética, sino de la capacidad de integrar conciencia ambiental, aprendizaje continuo y responsabilidad generacional. Una reflexión que posiciona a la arquitectura como una herramienta clave para construir entornos más sostenibles, eficientes y humanos.