Cada metro cúbico de concreto utilizado en una obra tiene una huella que no siempre figura en las remisiones: los kilogramos de CO₂ emitidos durante su producción.
Durante décadas, este dato pasó inadvertido en las decisiones de compra. Hoy, bancos, organismos certificadores y gobiernos comienzan a exigir mayor transparencia ambiental, lo que obliga a constructoras y desarrolladores a conocer información que hasta ahora permanecía en manos de sus proveedores.
Esta transformación tendrá un nuevo capítulo del 9 al 20 de noviembre de 2026, cuando Antalya, Turquía, sea sede de la COP31, bajo un esquema inédito: Turquía asumirá la presidencia y será el país anfitrión, mientras Australia conducirá las negociaciones.
Desde 2023, las cumbres climáticas han impulsado iniciativas, criterios técnicos y compromisos de compra pública relacionados con la industria cementera, cuyos efectos comienzan a trasladarse a los procesos de licitación y a las condiciones de financiamiento de proyectos.
En este contexto, 2027 se perfila como un año clave para constructoras, desarrolladores y especificadores. Más allá de los compromisos internacionales, el desafío será traducir las exigencias ambientales en criterios concretos de adquisición. La pregunta es qué información deberán solicitar desde ahora a sus proveedores de cemento y concreto para anticiparse a los nuevos requisitos del mercado.
De Belém a Antalya: el cemento ya tiene agenda propia
El cemento y el concreto generan alrededor del 7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Por su magnitud, la industria cuenta con un frente propio dentro de las negociaciones.
En la COP30 de Belém, la Global Cement and Concrete Association (GCCA) presentó su reporte de avance 2025/26. Según su base de datos auditada, la intensidad de CO₂ por tonelada de material cementante cayó un 25% desde 1990. El mismo análisis advierte que la producción global creció considerablemente durante ese periodo, por lo que la reducción de emisiones por tonelada no equivale a una disminución de las emisiones totales.
El reporte también identifica uno de los principales factores de los que depende la meta de cero emisiones netas para 2050: la captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), que aportaría el 36% de las reducciones del sector. Sin embargo, esta tecnología acaba de evidenciar su fragilidad. El 22 de octubre de 2026, Heidelberg Materials pausó su proyecto de captura GeZero en Alemania debido a la incertidumbre sobre la infraestructura de transporte y almacenamiento de CO₂ y a la falta de un modelo de negocio viable.
El mensaje para el comprador es claro: las tecnologías del futuro todavía no tienen una fecha firme de implementación. Lo que sí está disponible hoy es reducir el contenido de clínker, utilizar combustibles alternativos y medir con rigor.
Por el lado de la demanda, los gobiernos ya están definiendo reglas. La Iniciativa de Descarbonización Industrial Profunda (IDDI), coordinada por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), impulsa un compromiso de compras públicas verdes cuyo nivel 3 obliga a adquirir cemento y concreto de bajas emisiones para obras públicas a más tardar en 2030. En noviembre de 2025, publicó umbrales técnicos para definir qué se considera de «bajas emisiones». Cuando existe una definición pública, tarde o temprano termina incorporándose a las bases de licitación.
México: una meta absoluta y una hoja de ruta sectorial
En la COP30, México presentó su NDC 3.0, la primera con una meta absoluta de emisiones para 2035: entre 364 y 404 millones de toneladas de CO₂ equivalente sin apoyo internacional, y entre 332 y 363 millones con financiamiento y transferencia tecnológica. El documento también ratifica la meta de neutralidad de emisiones para 2050.
La industria cementera se anticipó. En marzo de 2023, CANACEM y sus seis afiliadas —Cemex, Holcim México, GCC, Cementos Moctezuma, Cementos Fortaleza y Cemento Cruz Azul— publicaron la Hoja de Ruta México-FICEM, con el compromiso de reducir un 17% las emisiones directas de CO₂ por tonelada para 2030, respecto a 2016 (International Cement Review, 2023).
Sus tres principales estrategias son reducir el factor clínker/cemento, aprovechar residuos como combustible mediante coprocesamiento y mejorar la eficiencia energética.
El avance no es uniforme entre los productores. En julio de 2026, Cemex informó que, desde 2023, sus emisiones por tonelada de cemento se mantienen por debajo de la meta sectorial establecida para 2030. Se trata de un dato declarado por la empresa, por lo que el comprador debe solicitar documentación verificada que lo respalde, no limitarse al comunicado.
Esta diferencia entre productores representa una oportunidad: si la industria ya reporta indicadores comparables, los clientes pueden utilizarlos como criterios de selección.
Siete aspectos que debes solicitar a tu proveedor en 2027
- Una Declaración Ambiental de Producto (EPD). Es el documento que cuantifica el impacto ambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida, con base en un análisis de ciclo de vida y registrado en programas internacionales. Holcim México y Cemex ya publican EPD para cementos y concretos en el país. Solicita el número de registro y verifícalo directamente en el programa emisor.
- Una EPD por diseño de mezcla y por planta. Un dato genérico de la marca no es suficiente para tu obra. Las EPD de concreto premezclado se emiten por mezcla, resistencia y planta de origen.
- El alcance declarado. Como mínimo, debe abarcar desde la extracción de materias primas hasta la salida de planta (etapas A1 a A3), que es el alcance de las EPD de Holcim México. Pregunta qué queda fuera del análisis, como el transporte a obra, el desperdicio y el fin de vida útil.
- Los kilogramos de CO₂e por m³ para tu resistencia de diseño. Compara mezclas con la misma resistencia especificada (f'c) y edad de prueba. Una reducción porcentual no es comparable si se desconoce la línea base utilizada para calcularla.
- El tipo de cemento según la NMX-C-414-ONNCCE. Un cemento Portland ordinario (CPO) contiene entre un 95% y un 100% de clínker, mientras que un cemento Portland compuesto (CPC) admite entre un 6% y un 35% de adiciones, como puzolana, escoria o caliza (SCT, 2002). Un menor contenido de clínker suele traducirse en menos emisiones de CO₂, pero exige validar los tiempos de fraguado y descimbrado, así como la durabilidad para cada aplicación.
- La trayectoria de la empresa, respaldada por una metodología. ¿Cómo avanza respecto a la meta de reducción del 17% de CANACEM para 2030? ¿Sus metas están validadas por un tercero? ¿Reporta sus resultados conforme a la metodología de la GCCA o los umbrales de la IDDI?
- Cláusulas que conviertan los datos en obligaciones. Incluye en el contrato la entrega de una EPD vigente, la identificación de la planta y la mezcla en la remisión, así como el procedimiento aplicable si el material sustituto no cumple con la resistencia requerida.
Cemento bajo en carbono: los desafíos que definirán su adopción en 2027
La transición hacia el cemento y el concreto de bajo carbono todavía enfrenta desafíos técnicos y comerciales que deben considerarse antes de incorporarlos a un proyecto.
El primero es la comparabilidad: dos declaraciones ambientales de producto (EPD) no pueden contrastarse directamente si utilizan reglas de cálculo, bases de datos o alcances distintos. El segundo es el precio, ya que no existe una fuente pública que documente el sobreprecio del concreto de bajo carbono en México, por lo que resulta necesario solicitar cotizaciones frente a mezclas convencionales equivalentes. El tercero es el desempeño: un cemento con menor contenido de clínker puede desarrollar resistencia más lentamente, con posibles implicaciones para los ciclos de cimbra y los tiempos de ejecución. Por ello, las pruebas técnicas siguen siendo indispensables antes de especificarlo en elementos críticos.
Estas consideraciones cobran relevancia ante una descarbonización que avanza a un ritmo desigual. International Cement Review, con datos de la Agencia Internacional de Energía, señala que la intensidad global de emisiones del cemento se mantuvo cerca de 0.58 toneladas de CO₂ por tonelada producida entre 2018 y 2022. La cifra evidencia que los compromisos ambientales no se traducen automáticamente en reducciones sostenidas y que la disponibilidad de información verificable será determinante para evaluar los avances del sector.
Las negociaciones de la COP31 en Antalya no modificarán de inmediato los precios del cemento, pero contribuirán a establecer los criterios con los que bancos, gobiernos y certificadoras evaluarán a la industria de la construcción en 2027.
Bajo el escenario anterior, la ventaja competitiva no dependerá únicamente de utilizar materiales con menores emisiones, sino de demostrarlo con datos comparables, costos documentados y desempeño comprobado. Para las constructoras, anticiparse a estas exigencias puede marcar la diferencia entre responder a nuevas condiciones del mercado o llegar preparadas para aprovecharlas.
Referencias:
- Yañez B. México eleva sus metas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. ADNPolítico. https://politica.expansion.mx/mexico/2025/11/20/mexico-eleva-sus-metas-para-reducir-las-emisiones-de-gases-de-efecto-invernadero. Published November 20, 2025.
- Expansión. EPD, la estrategia de Holcim para liderar una edificación más sostenible. Expansión. https://expansion.mx/inmobiliario/2022/03/03/epd-la-estrategia-de-holcim-para-liderar-una-edificacion-mas-sostenible. Published March 7, 2022.
- Holcim México logra mitigar 1.7 millones de toneladas de CO₂ en 2024 con sus soluciones sostenibles para la construcción. Holcim Mexico. So the World Builds Better. https://www.holcim.com.mx/holcim-mexico-logra-mitigar-17-millones-de-toneladas-de-co2-en-2024-con-sus-soluciones-sostenibles. Published October 11, 2025.
- UN Climate Change Conference - Antalya, November 2026 | UNFCCC. https://unfccc.int/cop31. Published October 27, 2026.
- MM C. México presenta NDC 3.0 y fija meta de reducción de emisiones al 2035. Vanguardia. https://vanguardia.com.mx/noticias/mexico-presenta-ndc-30-y-fija-meta-de-reduccion-de-emisiones-al-2035-AL18027968. Published November 7, 2025.