Construir más viviendas no necesariamente significa resolver las necesidades habitacionales de una población. Una casa puede estar terminada y, aun así, carecer de servicios básicos, encontrarse lejos de los centros de trabajo o representar un gasto difícil de sostener para sus habitantes.
Durante el Día Mundial del Hábitat, celebrado el 5 de octubre de 2026 bajo el lema Vivienda adecuada para todos, Naciones Unidas advirtió que más de 3,000 millones de personas carecen de vivienda adecuada y más de 1,000 millones viven en asentamientos informales y barrios marginales. Ante esta problemática, el organismo llamó a fortalecer el financiamiento y la colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil.
En México, este desafío adquiere especial relevancia para la industria de la construcción, ya que los cambios legales y las necesidades del parque habitacional plantean oportunidades para desarrolladores, constructoras, fabricantes de materiales y proveedores de infraestructura.
La vivienda adecuada adquiere relevancia legal
ONU-Hábitat establece siete condiciones para considerar adecuada una vivienda: seguridad de la tenencia, disponibilidad de servicios e infraestructura, asequibilidad, habitabilidad, accesibilidad, ubicación y adecuación cultural. Estos criterios permiten evaluar no solo las características del inmueble, sino también su relación con el entorno y los costos que representa para sus habitantes.
En México, la reforma al artículo 4.º constitucional de diciembre de 2024 reconoció el derecho de toda persona a una vivienda adecuada. Posteriormente, en abril de 2026, la reforma a la Ley de Vivienda incorporó expresamente los siete elementos de ONU-Hábitat.
Para la industria, estos cambios refuerzan la importancia de considerar la calidad habitacional en el desarrollo de proyectos, aunque la aplicación de cada criterio depende también de las regulaciones urbanas y las disposiciones técnicas correspondientes.
El rezago habitacional abre oportunidades de mercado
La necesidad de vivienda adecuada en México no se limita a construir nuevas unidades. De acuerdo con la actualización publicada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en septiembre de 2026, basada en la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, 8.33 millones de viviendas presentan rezago habitacional, equivalentes al 21% del parque nacional. En ellas viven aproximadamente 29.7 millones de personas.
Las necesidades identificadas muestran distintas oportunidades para el sector:
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73.7% requiere mejoramientos: soluciones para cubiertas, pisos, muros, instalaciones sanitarias y eficiencia energética.
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16.4% necesita sustitución: proyectos de construcción de mayor alcance.
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9.9% requiere ampliaciones: materiales y sistemas constructivos adaptables a viviendas existentes.
Estas cifras muestran un mercado potencial que va más allá de la obra nueva. Sin embargo, convertir estas necesidades en proyectos requiere financiamiento, capacidad de pago, disponibilidad de suelo y mecanismos adecuados de contratación.
Suelo, financiamiento y materiales: desafíos para la industria
Uno de los principales retos consiste en desarrollar viviendas que cumplan criterios de calidad y habitabilidad sin elevar los costos hasta volverlas inaccesibles. Durante el Día Mundial del Hábitat 2026, Anacláudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat, destacó la importancia de priorizar la vivienda, el acceso al suelo y los servicios básicos, además de ampliar la inversión y la colaboración entre sectores.
Para las empresas constructoras y desarrolladoras, la disponibilidad de terrenos bien ubicados y el acceso al financiamiento son factores determinantes en la viabilidad de los proyectos.
En cuanto a materiales y tecnología, los sistemas industrializados, componentes prefabricados y soluciones de instalación eficiente pueden contribuir a reducir tiempos de obra y mejorar el control de calidad. Asimismo, el aislamiento térmico, la ventilación, la iluminación natural y el uso eficiente del agua pueden disminuir costos de consumo y mantenimiento durante la vida útil del inmueble.
Esto representa oportunidades para fabricantes y proveedores capaces de ofrecer productos duraderos, de instalación eficiente y con costos competitivos, considerando no solo su precio inicial, sino también su desempeño a largo plazo.
Nuevos modelos de negocio para la construcción
El rezago habitacional también abre posibilidades para empresas que tradicionalmente se han concentrado en desarrollar viviendas nuevas. Los proyectos de mejoramiento y ampliación pueden impulsar servicios de rehabilitación, suministro especializado, asistencia técnica y soluciones modulares adaptadas a inmuebles existentes.
Por su parte, los desarrolladores pueden incorporar criterios de conectividad, infraestructura y acceso a servicios desde la planeación de sus proyectos, considerando las condiciones del entorno como parte del valor habitacional.
Este enfoque también está presente en el Programa Nacional de Vivienda 2026-2030, que incorpora el derecho a la vivienda adecuada y contempla tanto el mejoramiento del parque habitacional existente como las condiciones de acceso y habitabilidad.
Aunque estas políticas no garantizan oportunidades comerciales inmediatas, ofrecen un panorama para identificar necesidades concretas y desarrollar soluciones técnica y financieramente viables.
Una nueva perspectiva para el mercado habitacional
La vivienda adecuada amplía las oportunidades de participación para la industria mexicana. Mientras las constructoras y desarrolladoras enfrentan el desafío de equilibrar costos, ubicación y calidad, los fabricantes pueden responder con materiales para rehabilitación, ampliación y obra nueva. Los proveedores de tecnología e infraestructura, por su parte, encuentran áreas de oportunidad en eficiencia energética, gestión del agua, industrialización y mantenimiento.
El desafío para el sector ya no consiste únicamente en incrementar el número de viviendas construidas, sino en desarrollar soluciones habitacionales que respondan a las necesidades de la población, sean económicamente accesibles y mantengan su funcionalidad a largo plazo.
Referencias
- Naciones Unidas. (2026, 5 de octubre). La ONU reivindica la vivienda como un derecho humano. https://www.un.org/es/la-onu-reivindica-la-vivienda-como-un-derecho-humano
- ONU-Hábitat. (2019). Elementos de una vivienda adecuada. https://www.onu-habitat.org/index.php/elementos-de-una-vivienda-adecuada
- Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. (2024, 3 de diciembre). Publica DOF reforma constitucional que establece a la vivienda adecuada como un derecho humano. Gobierno de México. https://www.gob.mx/sedatu/prensa/publica-dof-reforma-constitucional-que-establece-a-la-vivienda-adecuada-como-un-derecho-humano
- Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. (2026, 29 de septiembre). Actualización del Rezago Habitacional 2025. Gobierno de México. https://www.gob.mx/sedatu/documentos/actualizacion-del-rezago-habitacional-2025
- Suprema Corte de Justicia de la Nación. (2026). Ley de Vivienda, artículo 2. https://legislacion.scjn.gob.mx/Buscador/Paginas/wfArticuladoFast.aspx?q=ocbvjXjq9krUTOeL%2FuraYbXNSpkMWdqSXKcq93hMa4o+35gst8f8UhOBCoQkCRVpdTef7%2F0Z%2FxK9kLPUL6Uzfg%3D%3D
- Diario Oficial de la Federación. (2026). Programa Nacional de Vivienda 2026-2030. https://sidofqa.segob.gob.mx/notas/docFuente/5784740