Durante décadas, hablar del INFONAVIT significó pensar principalmente en financiamiento para que los trabajadores pudieran adquirir, construir o mejorar una vivienda. Hoy, su papel es más amplio: el Instituto tiene facultades legales para construir vivienda y ofrecer inmuebles en arrendamiento social, además de adquirir suelo e inmuebles para cumplir con sus objetivos.
El cambio proviene de la reforma a la Ley del INFONAVIT, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 21 de febrero de 2025. Sus efectos adquieren especial relevancia para la industria de la construcción porque colocan al Instituto en una posición diferente dentro de la cadena de producción de vivienda.
Para los desarrolladores privados surge, entonces, una pregunta inevitable: ¿el nuevo INFONAVIT será un competidor o puede convertirse también en un aliado?
De financiar vivienda a participar en su construcción
La modificación es estructural. El artículo 3 de la ley vigente establece, entre los objetivos del Instituto, coordinar, financiar, ejecutar o invertir en programas de construcción y administración de viviendas destinadas a propiedad o arrendamiento social; también le permite construir vivienda mediante una empresa filial constituida bajo legislación mercantil.
La ley también amplió los destinos posibles de los recursos del Instituto. El artículo 42 contempla la adquisición de suelo e inmuebles destinados al cumplimiento de su objeto y la construcción de vivienda a través de su filial para fomentar la oferta dirigida a derechohabientes, tanto para adquisición como para arrendamiento social.
Esto significa que el INFONAVIT ya no participa solamente desde el crédito. Puede intervenir directamente en etapas de la producción de vivienda que tradicionalmente involucraban a desarrolladores, constructores y otros actores inmobiliarios.
El propio Instituto ha planteado como objetivo la construcción de 500 mil viviendas entre 2025 y 2030 mediante su empresa filial, INFONAVIT Constructora.
¿Un nuevo competidor para los desarrolladores?
La posibilidad de que una institución con acceso a suelo, recursos y capacidad de construcción participe directamente en el mercado modifica el escenario para el sector privado, particularmente en el segmento de vivienda social. Sin embargo, hablar de una sustitución de los desarrolladores sería adelantarse a lo que establece la legislación.
La Ley del INFONAVIT permite expresamente que el Instituto realice las actividades necesarias para cumplir su objeto mediante contratos, convenios, alianzas o asociaciones. También establece que puede coordinarse con los sectores público, privado y social dentro de una política integrada de vivienda y desarrollo urbano.
La reforma, por tanto, abre dos posibilidades que no necesariamente son excluyentes. En determinados proyectos puede existir una mayor participación directa del Instituto en la producción de vivienda; en otros, pueden aparecer espacios para que empresas privadas aporten construcción, servicios, materiales, tecnología, infraestructura o capacidades especializadas.
El suelo se vuelve todavía más estratégico
Otro elemento relevante para desarrolladores y constructores es el suelo. La ley autoriza al INFONAVIT a adquirir suelo e inmuebles para cumplir su objeto y establece que sus actividades de vivienda deberán apegarse a los planes de desarrollo urbano y coordinarse con autoridades estatales y municipales.
Esto coloca nuevamente sobre la mesa uno de los principales desafíos de la vivienda social: no basta con construir unidades. Se necesita suelo adecuado y acceso a infraestructura, servicios, movilidad y equipamiento que permitan integrar los nuevos desarrollos a las ciudades.
Para la industria, el cambio puede incrementar la relevancia de empresas capaces de participar no solo en la edificación, sino también en procesos más amplios de urbanización, infraestructura y desarrollo de proyectos.
Una nueva relación entre sector público y privado
El verdadero alcance del nuevo modelo dependerá de cómo se ejecuten los proyectos y de la relación que se construya entre el INFONAVIT, las autoridades locales y las empresas privadas.
Lo que ya cambió es el marco institucional. El INFONAVIT cuenta hoy con herramientas legales para tener una participación más directa en la oferta de vivienda, mientras que el sector privado tendrá que observar dónde esa participación representa competencia y dónde puede generar nuevos esquemas de colaboración.
Para desarrolladores, constructores, proveedores y especialistas, entender esta transformación será fundamental para anticipar cómo evolucionará uno de los segmentos más importantes de la construcción mexicana.
En Expo CIHAC Media, los cambios que están redefiniendo la vivienda, el desarrollo urbano y la construcción forman parte de una conversación necesaria para comprender hacia dónde se dirige el sector.
Porque la pregunta ya no es solamente quién financiará la vivienda, sino también quién la construirá, sobre qué suelo y bajo qué modelos de colaboración.
Referencias:
- Pluxee. Nueva Ley de Infonavit 2026: Todo lo que tu empresa necesita saber. https://www.pluxee.mx/blog/cambios-en-la-ley-de-infonavit-que-tienes-que-conocer/
- Inmobiliario Legal. Reforma Ley de Vivienda 2026 e Infonavit. https://inmobiliariolegal.com/reforma-ley-de-vivienda-2026-e-infonavit/
- Deluna. Reforma al Infonavit cambia las reglas: ahora podrá construir, rentar y vender viviendas en México. https://www.deluna.com.mx/politica/reforma-al-infonavit-cambia-las-reglas-ahora-podra-construir-rentar-y-vender-viviendas-en-mexico/